Guía
Cómo elegir tu torno de uñas
Vibraciones, velocidad, par, fresas: los criterios esenciales para elegir un torno profesional preciso y cómodo.
El torno es la herramienta de precisión de la técnica de uñas: preparación de la uña, trabajo de cutículas, retirada del gel, acabados. Bien elegido, ahorra muchísimo tiempo y cuida tu mano a largo plazo. Estos son los criterios que cuentan.
Las vibraciones: el criterio infravalorado
Una pieza de mano que vibra cansa la mano y resta precisión al trabajo cerca de la cutícula. Antes que la potencia, valora:
- el nivel de vibración a la velocidad de trabajo;
- el peso y el equilibrio de la pieza de mano;
- el nivel de ruido, que también influye en la comodidad de la clienta.
Es el primer criterio que deberías probar si tienes ocasión.
Velocidad y par
- El rango de velocidad debe cubrir todos tus usos: baja velocidad para el trabajo suave de cutículas, velocidad alta para retirar material.
- El par (la fuerza de rotación) tiene que mantenerse constante cuando la fresa presiona sobre el material. Un torno que se cala al apoyar hace perder tiempo y precisión.
Con cable o con batería
Los modelos con batería dan una libertad muy agradable, sobre todo a domicilio. En ese caso, comprueba la autonomía real en una jornada de trabajo y el tiempo de carga. En salón, un modelo con cable y buena estabilidad sigue siendo una apuesta segura.
Las fresas: la mitad del resultado
La máquina no lo es todo. Ten preparadas fresas de calidad profesional, desinfectables:
- llama o aguja para las cutículas;
- cilindro o cono para retirar material;
- bandas de lijado para el grueso del trabajo.
Una fresa gastada o de mala calidad calienta y estropea el trabajo, incluso en una máquina excelente.
Consulta nuestra comparativa de los mejores tornos para elegir tu equipo.
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